Aceptación


por Serge Kahili King (posteado en su blog http://kahilisblog.blogspot.com/)
(Traducción Eugenia Lerner)

PREGUNTA: escucho que muchas enseñanzas me dicen que acepte lo que sucede y siga adelante con mi vida, pero yo no las entiendo. Cómo puedo aceptar algo que me produce dolor físico o emocional?

RESPUESTA: el problema de “aceptar” algo se debe a los múltiples significados que tiene esta palabra en inglés (al igual que en español). El significado más problemático es el de “tolerar o someterse a algo displacentero o indeseable”. A este se suma otro, también problemático: “recibir algo como adecuado, válido o conveniente.” Y otro sentido muy común, implícito y no verbalizado, es el de “permitir que algo que a uno le disgusta permanezca para siempre”.

Naturalmente, estos sentidos hacen que la idea de aceptar suene estúpida. Quién en su sano juicio querría hacer esto, a menos que  “acepte” una filosofía de predestinación o destino incambiable.

Así que por qué un maestro (yo, por ejemplo) recomendaría que aceptes cualquier cosa que te suceda y que sigas adelante? Esto se basa en otro
de los sentidos de la palabra: “tomar la responsabilidad o hacerse cargo de algo”.
Esto no quiere decir asumir la responsabilidad de lo que ocurrió, sino tomar la responsabilidad de hacer algo al respecto.
  
Algunas personas prefieren usar la palabra “admitir” o “reconocer” en lugar de “aceptar” pero la implicación es diferente. Uno puede admitir o reconocer algo, sin hacer nada al respecto, pero si uno lo acepta en el sentido recién enunciado, hacer algo al respecto es el siguiente paso relacionado con eso.

Hay dos cosas que puedes hacer respecto de algo, una vez que aceptaste su existencia:

  1. cambiar  conscientemente la situación, si puedes. No puedes controlar ninguna situación, pero siempre puedes cambiar algo acerca de ella. Quizás no puedas cambiar toda la cuestión, pero cuantos más conocimientos, habilidades, energía y persistencia le asignes, más efectivos serán tus esfuerzos.
  2. cambiarte conscientemente a ti mismo. Esto quiere decir dejar de resistir la situación (las resistencias físicas o emocionales en curso dificultan el cambio de las cosas), céntrate en el momento presente y mantén el foco en lo que quieres, en lugar de lo que no quieres. En la medida en que puedas hacer esto, se produce la magia. En otras palabras, las situaciones tienen una gran tendencia a cambiar por sí mismas cuando dejas de resistirlas y mantienes un foco positivo de intención o deseo.